Cuando el mundo de los peques es también el de los grandes...
Durante todo el mes de diciembre, Narbona da paso al maravilloso y mágico mundo de la Navidad.

Con luces brillantes, guirnaldas de colores y abetos inmensos, el espíritu navideño invade el casco antiguo: actuaciones callejeras, peluches animados y duendes hechiceros, mercadillo de Navidad y golosinas de temporada, tiovivos... nada falta para alegría de los niños, sus padres y Papá Noel.
Prueba de ello es que, cada año, Papá Noel viene de visita el 24 de diciembre, antes de dedicarse a la tarea de repartir los regalos.
Volvamos a zambullirnos en la magia navideña...








