Narbona es una ciudad epicúrea, orgullosa de sus productos regionales.
Su Mercado de abastos (Les Halles) es cada día una prueba fehaciente de ello... y un sabor anticipado del Mediterráneo cercano.
Asimismo, numerosas ferias o mercados al aire libre subrayan los placeres de la vida narbonesa, tanto en el centro de la ciudad como en la estación balnearia.






